Ni para media hectárea…

Martes, Noviembre 11, 2008

A pocas semanas que se rinda la Prueba de Selección Universitaria, (PSU) claro está sino hay paro de los funcionarios, bien vale la pena dar una mirada a la oferta de carreras del sector puntualmente sobre Ingeniería Forestal y teniendo como base Disminuyen puntajes y número de seleccionados en las carreras del sector en donde están las carreras que se impartieron para el ingreso 2008 y el siguiente dato UACh:32; UCM:26; UChile:92; UConce: 65 y UTalca: 37, que representa el número de matriculados en dichas carreras durante el 2008, lo que da 252 como el total de alumnos (as) en 2008 (Datos proporcionados por el Colegio de Ingenieros Forestales AG) , y considerando que la actual oferta de en las distintas Universidades es la siguiente: UChile:105, UACh:30, UTalca:50, UCM:40, UConce: 70, lo que nos da un total de 295 cupos disponibles, (ello sin considerar el plan común de para Agronomía e Ingeniería Forestal ni menos el nuevo bachiller de la UC que conduce dentro de unas sus opciones a Ingeniería Forestal).

¡¡295!! si fueran pinos no da ni para media hectárea en alguno de los esquemas tradicionales de manejo y pensar que hace 10 años (en 1999) ingresaron a la carrera 850 alumnos, según lo expuesto en la página 14 del documento “Propuestas para la formulación de una política forestal nacional para Chile” , que si a alguien le interesa esta disponible en las descargas de la web.

Visto el escenario, la tendencia a la baja en las vacantes se mantiene y de paso la oferta de carreras del sector también disminuye y lentamente tiende a las 3 ó 4 carreras que postula el CIFAG debiesen quedar en Chile. Pero ¿Qué de malo hay en ello? Simple, toda menor oferta responde a una menor demanda (elasticidad de la oferta creo que se llama y sino se llama así, recuerdo que en economía no me fue muy bien que digamos) y en este caso la menor oferta de vacantes, responde necesariamente a una menor demanda de profesionales o dicho de otro modo de una menor capacidad del sector forestal para absorber a los que salen y si lo hacen, no digamos que los sueldos son los de antaño.

Lo anterior, y aunque me cueste más de un tirón de orejas (sic…), es una realidad con la que tenemos que acostumbrarnos a vivir y más aún debemos mostrársela a los “futuros colegas”, para que desde “plantulas” comiencen a diferenciarse de los demás, porque si en algo estoy de acuerdo con algunos es que el árbol tiene muchas ramas, y el bosque muchos árboles, y por ende está en nosotros el evitar que los árboles no le impidan a los estudiantes ver el bosque (la profesión) con todas sus aristas, agua, suelo, diversificación, control de la erosión, lucha contra el calentamiento global, bosque nativo etc., con cambios tangibles en la orientación de las carreras y de paso con una adecuada política de difusión del sector, pero por favor nada como Bosques para Chile…, a ver si de esa manera la casi media hectárea que se espera para el año 2009, no tiene tanto raleo a desecho y llegan a buen término, que no es más que ser ingenieros forestales y que por cierto se sientan orgullosos de serlo, en este, larga y angosta faja de tierra llamada Chile Forestal.